La etapa 4 de la MDS Legendary dejó una huella imborrable con sus 100 kilómetros y 721 metros de desnivel positivo, convirtiéndose en la etapa más larga en la historia de la carrera. Superó el récord anterior, establecido en 2009 con 92 km. Una jornada extrema, exigente tanto física como mentalmente, que provocó cambios en la clasificación que ofreció una batalla excepcional en la carrera masculina
La carrera masculina ofreció un duelo espectacular entre Ludovic Pommeret y Mohammed El Morabity. Desde el primer punto de control, ambos atletas tomaron la delantera, seguidos de cerca por Michael Gras y Ahmed Ouikhalfen, formando un grupo de cabeza muy competitivo.
A medida que la carrera avanzaba hacia su segunda mitad, la dinámica comenzó a cambiar. A partir del kilómetro 70, Michael Gras (tercero en la general) mostró signos de debilidad, experimentando un momento difícil con un ligero sobrecalentamiento y baja energía. El momento clave llegó en el CP10, donde Mohammed El Morabity aprovechó una parada de Ludovic Pommeret para aumentar el ritmo e imponer una cadencia más fuerte. El corredor marroquí logró abrir una brecha y cruzó la meta en primer lugar, 12 segundos por delante del francés, completando una carrera estratégica perfectamente ejecutada.
En la carrera femenina, la competición se definió rápidamente cuando Maryline Nakache y Aziza El Amrany se escaparon del pelotón desde el primer punto de control para tomar la delantera. Detrás de ellas, Agathe Teillet-Magot, que ocupaba el segundo lugar en la general, tuvo serios problemas a partir del kilómetro 30, sufriendo molestias estomacales que ralentizaron significativamente su avance. Mientras tanto, Desiree Linden realizó una actuación controlada y constante para asegurar el tercer lugar en la etapa.
Esta cuarta etapa pasará a la historia como una de las más memorables del Maratón des Sables. Al combinar gestión de carrera, estrategia y resiliencia en condiciones extremas, puso de manifiesto la capacidad de los atletas para superar sus límites.