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El Maratón Alpino Madrileño hace honor a su leyenda en una edición épica

Organizado por el Club Tierra Trágame, la colaboración del Ayuntamiento de Cercedilla y Joma como patrocinador técnico, el Maratón Alpino Madrileño finalizó con la victoria de Fernando Sánchez Fernández y Emily Davis el domingo 3 de junio bajo un cielo que fue amenazante y cumplió su amenaza.

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El corredor de 31 años del CDETM Pedrezuela se alzó con la victoria del XXII del Maratón Alpino Madrileño celebrado en Cercedilla y el Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama con un tiempo de 5:21:51. En mujeres, la ganadora fue la estadounidense Emily Davis, con un tiempo de 6:10:41. Se da la circunstancia de que era la primera vez que ambos corredores disputaban este maratón de montaña que, con 45,6 kilómetros de recorrido y más de 5.300 metros de desnivel acumulado, es considerado uno de los más duros del mundo.

Al llegar a Meta, Emily manifestó su satisfacción por haber ganado una prueba tan dura pero en un entorno tan bello. Fernando, que se ha introducido en el mundillo del trail Running desde hace dos años solamente, participó en el Alpino Madrileño como entrenamiento para un próximo ultra trail.

Con un tiempo de 5:21:41, Sánchez se colocó en primera posición desde el primer puesto de control y no lo abandonó hasta llegar a la meta. El segundo y tercero puestos fueron mucho más disputados pero finalmente consiguieron subirse al cajón David Bermúdez Rojas (5:21:44) y Álvaro Jiménez Álvarez a muy poca distancia (5:21:46).

Esta vigésimo segunda edición de este Maratón, que estrenaba salida y meta desde la Plaza Nueva de Cercedilla, no ha sido de las más rápidas de la serie. Por un lado, el nuevo punto de salida y meta alargaba unos kilómetros más el recorrido. Tampoco había grandes figuras del trail Running y el terreno humedecido por la lluvia de la noche anterior mandaba prudencia entre los corredores.

Lluvia y helicóptero

Las previsiones habían anunciado lluvia para la jornada y alrededor de las 14 horas, cuando una décima parte de los corredores había pisado la línea de meta el agua cayó torrencialmente sobre los participantes y obligó a trasladar la entrega de premios a un aparcamiento subterráneo. Sin embargo no fue la lluvia la que obligó a despegar al helicóptero del GERA para evacuar a un corredor, sino una hipoglucemia en las cumbres de Cabezas de Hierro.

Muchos corredores destacaron al llegar a la línea de meta la labor de los voluntarios y de la organización de esta prueba. Todos ellos, a pesar de la lluvia y de la temperatura  se precipitaban sobre los frescos productos de frutas Peris, Hipercor y CocaCola que estos patrocinadores ponían a disposición de los supervivientes en el avituallamiento de meta.

 

 

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