La primera jornada de los Campeonatos del Mundo de Trail Canfranc Pirineos se ha cerrado con los oros del suizo Rémi Bonnet y Nina Engelhard. El primero confirmando su condición de favorito y ella ocupando el primer puesto con relativa sorpresa. Una Uphill masculina en la que los kenianos Atuya y Kipngeno completaban el podio mientras que la finesa Saapunki y la estadounidense Gibson lo hacían en categoría femenina. La representación española, en una prueba muy explosiva en la que en los primeros tramos era fundamental la colocación, estuvo muy alejada de la lucha por las medallas en una Uphill que no se adaptaba a sus características.
Tiempo fresco, por debajo de los 10°C en la zona de salida, junto al Hotel Santa Cristina, pero cielo totalmente despejado, brillando el sol, aunque en la cima de meta en Larraca, se rondaban los 0°C. De hecho, en la salida se veía a la mayoría de participantes con camisetas de manga corta, larga o manguitos, debajo de la camiseta de tirantes oficial de competición.
De salida todos los ojos puestos en el hombre a seguir, el keniano Patrick Kipngeno, doble campeón del Mundo en las dos ediciones precedentes, Tailandia 2022 e Innsbruck 2023. La salida con esos primeros metros por asfalto fue muy rápida para coger buenas posiciones al entrar en el estrecho sendero, mientras el camino se iba endureciendo en cuanto a desnivel. En la línea de salida hubo 132 participantes masculinos.
Tras ese tramo por el estrecho sendero, metidos en pleno bosque y en fila de uno, los atletas llegaban a la zona de La Raqueta, con una temperatura de 4°C. Aparecía el suizo Remi Bonnet destacado al salir de la zona arbolada con ventaja sobre los kenianos Kipngeno y el desconocido Atuya, junto al estadounidense Allen. El primer español era Alain Santamaría y muy cerca de él pasaban Alex García y Daniel Izquierdo, muy juntos, en esa zona que rondaba el 15% de desnivel.
En el paso por el kilómetro 3,6 el suizo Bonnet llevaba 40 segundos ya de ventaja sobre sus perseguidores que seguían siendo los dos kenianos, estos a su vez con casi 20 de margen sobre Allen. El riojano Santamaría seguía siendo el mejor de los nuestros en el puesto 12, a 1:38 del líder, y Daniel Izquiero y Alex García pasaban 16º y 17º con 14 y 20 segundos de retraso sobre Alain. Jan Torrella marchaba muy descolgado en el puesto 63, lastrado por sus problemas con la espalda desde el mes de julio, aunque recuperado para correr, lejos de su mejor nivel. Lo importante para #EspañaAtletismo es que estábamos metidos de lleno en la lucha de las medallas por equipos.
Ya en las “zetas”, pasado el quinto kilómetro, por delante seguía todo igual con liderazgo incontestable de Bonnet, que certificó su dominio en las duras rampas finales, con tramos al 30%, y logró su primer oro universal en esta modalidad. Atuya y Kipngeno, el vigente campeón, completaron el podio. Más atrás, Alain Santamaría se mantenía como primer español y llegaba 14º en su estreno con la selección española. Otro debutante, el soriano Daniel Izquierdo era el segundo del equipo en meta (27º) llegando un minuto después de Alain, y el campeón de España y, recordemos, bronce mundial en 2022, Álex García concluía el 29º, diez segundos más tarde. Torrella llegó el 75º, como ya hemos dicho muy lejos de su nivel. Por equipos, cerrábamos en la quinta plaza, con 70 puntos, los mismos que Uganda, sextos. Kenia ganó con claridad y el podio lo completaron Suiza y USA. España mejoró por tres puestos la actuación del último mundial.

Una hora después de los hombres y con las temperaturas subiendo ligeramente, salieron las mujeres, entre ellas la subcampeona en Innsbruck, la keniana Kesang, y junto a ellas la veterana Suiza, Maude Mathys, bronce en 2022 y campeona de Europa de distancia Classic en varias ocasiones. Y tras el pistoletazo, como en los hombres, mucha velocidad en el tramo de asfalto antes de meterse en el bosque, con ritmo endiablado para el equipo de Uganda, que ponían tierra de por medio.
Por delante, el mismo trazado que habíamos visto en los hombres con esos 6,4 km y 990 metros de desnivel. Tras las primeras rampas importantes fue la alemana Nina Engelhard la que asumió el mando escapándose en solitario, con la finlandesa Susanna Saapunki en persecución, a 13 segundos por el punto intermedio y con la ugandesa Chemutai, tercera, a 39 segundos. Una de nuestras debutantes, Naiara Irigoyen, la campeona de España en este mismo trazado en junio, era la mejor española en el puesto 28ª, con Isabel Calero y Laia Montoya pasando 20 segundos más atrás en los puestos 34 y 35. La que no tenía su día, descolgada casi desde el inicio, era Onditz Iturbe que pasó 69ª, con tres minutos de retraso sobre sus compañeras. Recordemos que Onditz es la española con más internacionalidades en esta especialidad de Subida Vertical, tanto en Mundiales como en Europeos.
El mano a mano entre la alemana y la finlandesa fue muy emocionante con un escaso margen 10/15 segundos en la rampas más exigentes de la parte final, y de hecho varias de las mejores optaron por dejar de correr y dar pasos andando de la forma más eficiciente posible en esa zona. Engelhard pudo mantener su ventaja y sumó a su título de campeona de Europa en la carrera Classic del verano pasado, este primer oro universal. Saapunki fue plata y la estadounidense Gibson remontó hasta la tercera plaza.
La campeona de España, Naiara Irigoyen, era nuestra primera mujer en meta, en el puesto 26º, emulando lo que había hecho su pareja, Alain, liderando el equipo masculino poco antes. 56 segundos más tarde llegó Laia Montoya (34ª) que tuvo una carrera muy pareja a Isabel Calero (37ª), mientras que Onditz Iturbe concluía la 73, en un mal día para ella. Noveno puesto por equipos muy lejos en puntos de los mejores, con victoria para Italia, con cinco puntos de ventaja sobre Francia y otros cinco más sobre Canadá. Al igual que en categoría masculina, sin una gran actuación, se mejoró la prestación de 2023.