La selección española llega al Campeonato del Mundo de Skyrunning 2026 con una mezcla de responsabilidad, ambición y una certeza íntima: pocas veces un equipo ha estado tan preparado para un escenario tan exigente. La Gomera, con su geografía volcánica, sus barrancos afilados y su humedad cambiante, será el territorio donde España defenderá su condición de nación más laureada del último Mundial. Y lo hará en casa, ante su gente, en un entorno que conoce, respeta y teme.
La concentración previa del 9 al 12 de julio, dirigida por Nuria Domínguez, fue más que un entrenamiento: fue un ejercicio de adaptación sensorial. Los corredores recorrieron los senderos que ahora decidirán medallas, sintieron la niebla alta del Parque Nacional de Garajonay, midieron la agresividad de las rampas y aprendieron a leer un terreno que no perdona errores. La isla, con su carácter volcánico y su clima imprevisible, exige una comprensión profunda. Quien no la entiende, la sufre. Quien la comprende, la domina.
La selección española está formada por 17 deportistas, distribuidos en las tres disciplinas del campeonato. En el KV, explosivo y vertical, España presenta un bloque potente con Claudia Corral, Moana Kheres, Naiara Irigoyen —campeona mundial en 2024—, Lluís Puigvert —doce veces campeón juvenil—, Jose Antonio Bellido y Marcos Villamuera. En la Ultra, la prueba que define la resistencia real, el equipo combina experiencia y solidez con Pere Aurell, Pau Moreno, Julen Calvo, Alba Villanova, Sonia Vizcaíno y Mireia Pons. En la Sky Race, la velocidad técnica será cosa de Claudia Corral, Ana Granda, Dimas Pereira, Jaime Romo, Jonatan Arobes y Fabian Venero. Es una convocatoria equilibrada, con perfiles que ya han vestido la camiseta en mundiales anteriores y jóvenes que llegan en plena proyección.
La responsabilidad es grande, pero también lo es la oportunidad. Competir en un Mundial en España —y por primera vez en las islas— añade un componente emocional que el equipo ha sabido canalizar. La afición canaria, volcada con el evento, será un factor decisivo en las metas de San Sebastián de La Gomera, donde cada corredor español encontrará un pasillo de aplausos que empuja más que cualquier gel.
A partir de aquí, el Mundial se abre como un escenario global donde España será protagonista, pero no la única historia. La Gomera recibirá a 270 atletas de 38 países, un mosaico de banderas que desfilará el jueves 17 de septiembre por las calles de la capital gomera. Será el primer latido colectivo del campeonato: selecciones avanzando entre aplausos, niños con banderines, vecinos asomados a los balcones, cámaras captando cada gesto. La isla se abrirá como un anfitrión orgulloso.
El campeonato se disputará en tres jornadas consecutivas. El viernes 18, el VERTICAL será un latigazo de 4,9 kilómetros y 950 metros de ascenso, desde los 300 metros sobre el mar hasta los 1.279 metros de altitud. Una prueba que se decide en respiraciones cortas, manos sobre las rodillas y una mirada clavada en la siguiente curva. El sábado 19 llegará la SKYULTRA, 63 kilómetros y 4.100 metros de desnivel positivo, con salida nocturna en Vallehermoso y llegada en San Sebastián. Un recorrido nuevo, diseñado para poner a prueba la resistencia, la estrategia y la capacidad de sufrir. El domingo 20, la SKY, 29 kilómetros y 1.900 metros de desnivel, cerrará el campeonato con una carrera rápida y técnica entre Hermigua, El Cedro, Lomo Fragoso y la capital gomera.
La lista de favoritos internacionales es un desfile de nombres que ya han escrito capítulos dorados en el skyrunning: Cristian Minoggio, doble campeón mundial de SKYULTRA; Joseph Demoor, especialista en verticalidad; Luca del Pero, triple campeón mundial de SkySnow; Benedetta Broggi, reina europea del VERTICAL; Fran Muñoz, potencia sudamericana; y Lluís Puigvert, el talento español que ya corre como veterano. Todos ellos llegan con medallas, sí, pero también con cicatrices. Y en La Gomera, las cicatrices cuentan.
La isla será juez y escenario. Sus barrancos, su humedad, su roca volcánica, su niebla alta… todo influye, todo pesa. El lema de Gomera Paradise —“del infierno al cielo”— no es un eslogan. Es una descripción exacta del viaje que vivirán los corredores. Un viaje que España quiere completar en lo más alto.
La ISF y la FEDME garantizan estándares máximos, controles antidopaje y una organización que ya ha demostrado solvencia. La pasión del público canario, el carácter técnico del terreno y la presencia de las mejores selecciones del mundo prometen un campeonato inolvidable. La Gomera será, durante tres días, el lugar donde el mundo del skyrunning venga a medir su pulso con la montaña.