La Pyrenees Stage Run cerró su décima edición con una semana de montaña que confirma la madurez de un evento que, en diez años, ha logrado posicionarse como una referencia del formato por etapas a nivel mundial. Ocho jornadas, más de 230 kilómetros y alrededor de 16.000 metros de desnivel positivo han vuelto a articular una travesía que combina deporte, logística y convivencia en un entorno de alta montaña.
La Pyrenees Stage Run nació como una aventura y se ha convertido en una comunidad. En una forma de entender la montaña que combina esfuerzo y celebración, dureza y camaradería. En su décimo aniversario, la carrera no ha cambiado: ha madurado. Ha aprendido a ser más grande sin dejar de ser íntima.
La edición 2026 mantuvo el esquema clásico de la prueba, con salida en la Cerdanya y llegada en Salardú, pero incorporó una novedad relevante: una etapa vertical en Encamp, diseñada para dinamizar el recorrido y añadir un componente competitivo distinto. La propuesta tuvo buena acogida entre los participantes y se perfila como un elemento a consolidar en futuras ediciones.
La PSR volvió a reunir a corredores de más de una docena de países, reforzando su carácter internacional. El formato por equipos —uno de los rasgos distintivos de la carrera— favoreció la presencia de duplas consolidadas y de otras que afrontaban por primera vez una travesía de estas características.
Las condiciones meteorológicas fueron estables durante toda la semana, un factor que contribuyó al buen desarrollo de las etapas y a la ausencia de incidencias reseñables. Los tramos de alta montaña se completaron sin necesidad de modificaciones, algo que no siempre ha sido posible en ediciones anteriores.
Los vencedores de la décima edición fueron:
- CTRL+F — Categoría masculina Joseph Pickard y Mark Burley (Reino Unido) se impusieron con 32:48:24, mostrando consistencia en todas las etapas y gestionando bien los tramos más técnicos.
- WERUN4FUN — Categoría mixta Annika Mahle y Dominik Klöppel (Alemania) vencieron con 39:23:10, apoyados en una estrategia conservadora que les permitió mantener el liderato desde la mitad de la semana.
- The Australian Crawl — Categoría femenina Alicia Ralph y Marijke Walshe (Australia) completaron la travesía en 46:05:13, destacando por su regularidad en las etapas de mayor desnivel.
Más allá de los podios, la organización destacó el alto porcentaje de finishers, un indicador de que el formato está bien ajustado y que la asistencia en carrera —refugios, avituallamientos y equipo técnico— funciona de manera eficaz.

Diez ediciones después, la Pyrenees Stage Run ha consolidado una identidad propia dentro del calendario europeo:
- formato por equipos,
- recorrido lineal,
- convivencia diaria entre participantes,
- y una logística que permite recorrer el Pirineo de forma estructurada y segura.
El documental conmemorativo del 10º aniversario, presentado en la ceremonia final en Salardú, repasó la evolución de la prueba y su impacto en el territorio. La producción se publicará próximamente en los canales oficiales.
La organización ya trabaja en la edición 2027, con la intención de mantener el modelo actual e introducir ajustes puntuales en el recorrido. La buena respuesta a la etapa vertical abre la puerta a nuevas propuestas que complementen el formato tradicional sin alterar su esencia.
La Pyrenees Stage Run llega a su segunda década con estabilidad, reconocimiento y una comunidad fiel. Un proyecto que, edición tras edición, ha demostrado que el Pirineo es un escenario idóneo para las carreras por etapas.