Salir a correr de noche es, en sí mismo, un acto de confianza. Confiar en el entrenamiento, en el terreno que no se ve del todo, en los compañeros que acompañan el paso. Los corredores de la Hikuri 81K partieron a las 00:00 horas; los de la Nakawé 53K, a las 04:00. Ambos grupos se fueron con la noche y regresaron con la luz.
«Fueron en busca de la noche, pero también se encontraron con el amanecer. Y ahora están llegando, cruzan el arco, se emocionan, festejan, celebran, se ponen su medalla y se dan cuenta que esto, sin dudas, valió la pena.»
— Pablito Colombo, Narrador oficial, Puerto Vallarta by UTMB® 2026
El ambiente en la línea de meta no cedió en ningún momento. Corredores, familias y locales vallartenses estuvieron presentes desde las primeras horas, convirtiendo el Malecón en un espacio de encuentro tan vibrante como el de cualquier tarde festiva.
Hikuri 81K: un podio que habló más allá del deporte
Juan Belman Ortiz (MEX/Lasportiva-Ecuadoruns) cruzó la meta en 8:45:44 para coronarse campeón de la Hikuri 81K. Llegó llorando. Antes de cualquier declaración, dedicó la victoria a una amiga fallecida con quien compartía la pasión por el trail running. Fue uno de los momentos más emotivos que ha vivido este evento desde su primera edición. Cristhian Lagos (COL/Pro Colombia) llegó segundo en 8:56:25, también con los ojos húmedos. Dedicó su carrera a su padre, que atraviesa una lucha contra el cáncer. Dos corredores en el podio, dos dedicatorias que trascendieron el deporte. Luis Urbina (MEX/Alumia) completó el podio en 9:02:24, habiendo corrido los 81 kilómetros con tos y llegando con las piernas lastimadas. Lejos de enfocarse en su propio esfuerzo, celebró a Juan y a Cristhian y habló de lo que representa la familia del trail running: la comunidad que se sostiene mutuamente, que celebra igual al primero que al último en cruzar el arco.
En el frente femenil, la canadiense Mandy Currie —cuya participación había estado en duda hasta días antes del evento— se impuso con autoridad en 12:01:35. Su llegada a meta estuvo cargada de la misma emotividad que marcó el día: el abrazo de su familia, las lágrimas que no se contienen después de más de doce horas en ruta, la certeza de que valió la pena. La siguieron Karla Picard (MEX/The North Face) en 13:01:19 y Lucero Abigaith Gómez Espíndola (MEX/Team Hoka) en 13:04:12. Tres mujeres que cruzaron la meta inspirando a quienes las esperaban al otro lado del arco —familias, amigas, corredoras más jóvenes que vieron en ellas la prueba de que sí se puede.
Nakawé 53K: velocidad, calor y la belleza del amanecer
Miguel Ángel Pérez Alvarado (MEX/Salomon México) se llevó la victoria de la Nakawé 53K en 5:21:33, seguido de Eder Belmont Sánchez (MEX/Kilómetro Vertical | Salomon) en 5:31:39 y del francés Gabriel Boin en 5:34:47. Los tres integrantes del podio coincidieron en destacar el calor y la humedad como los grandes desafíos del recorrido, pero también en que el amanecer sobre la Sierra Madre les dio un impulso que ningún gel podría haber reemplazado. En el femenil, Josefina Pérez (MEX/Salomon-Aquilesmd) se coronó con un tiempo de 6:35:48, seguida de María del Rocío Flores Cárdenas (MEX/Merrell México) en 6:59:39 y Patricia Olivos Aguilar (MEX/Painanis) en 7:06:44. Un podio completamente mexicano que llegó a meta con la misma determinación con la que salió de madrugada, y que fue recibido con el mismo entusiasmo que cualquier campeón del día.
Pata Salada 5K: la distancia más inclusiva del evento
A las 18:00 horas, el Malecón recibió a los participantes de la Pata Salada 5K, la distancia más accesible del evento y puerta de entrada al trail running para corredores de todos los niveles y condiciones. Eduardo Pérez Malagón ganó en varonil con 23:36; Paulina Vargas se impuso en femenil con 30:58. Entre los momentos más celebrados de la tarde estuvo la llegada de Pris Alba, reconocida corredora y comunicadora del trail running, quien completó el recorrido embarazada y con la alegría que la caracteriza, arrancando una ovación del público en la meta.
