En lo alto de los Andes, la Merrell Andes Mountain Skyrace ofreció otro capítulo espectacular de carreras de gran altitud, donde los atletas lucharon a lo largo de un exigente recorrido de 34 kilómetros con 3250 metros de desnivel positivo y alcanzaron una impresionante altura de 5444 metros sobre el nivel del mar. Como segunda carrera de las Merrell Skyrunner® World Series, el evento volvió a mostrar la esencia del skyrunning en una de las etapas más emocionantes de este deporte.
En la carrera masculina, la jugada decisiva se produjo en la subida a la cima, cuando José Manuel Quispe, de Perú (equipo Merrell), comenzó a tomar el control de la carrera. Al regresar a Federación en el kilómetro 22, Quispe había logrado una ventaja imponente de 13 minutos sobre su compatriota Fran Muñoz. Detrás de ellos, Morgan Elliot, de EE. UU. (equipo Merrell), avanzaba con fuerza, a solo un minuto del segundo clasificado y preparando una intensa batalla por el podio.
Quispe mantuvo su ventaja para sellar una victoria contundente tras seis horas y tres minutos, un resultado aún más dulce tras perderse la victoria de 2025 por tan solo segundos. Muñoz se mantuvo firme para asegurar el segundo puesto, mientras que el empuje final de Elliot le valió el tercer puesto y un merecido lugar en el podio.
La carrera femenina vio a Rosalía Zegarra de Perú (equipo CIVA) tomar el control desde el inicio. Al regresar de la cumbre, Zegarra había ampliado drásticamente su ventaja, situándose cómodamente entre las diez mejores de la clasificación general.
Con una actuación imponente, Zegarra cruzó la meta para alzarse con la victoria con un tiempo de 07:41:20. Lina El Kott de Suecia (equipo Merrell) terminó en segundo lugar, y Ana María Pineda de Colombia (equipo Merrell) completó el podio femenino en tercer lugar.
Una vez más, la Merrell Andes Mountain Skyrace demostró por qué los Andes son uno de los hogares espirituales de este deporte: una increíble carrera aérea donde la combinación de altitud, terreno escarpado y paisajes montañosos agrestes garantiza que el skyrunning realmente haga honor a su nombre.
