Ultra Trail Monte Fuji. Porque el trail puede ser maravilloso… y cruel

El Ultra Trail Monte Fuji 2018 ha sido un regalo para todos los que vivimos las ultras con pasión. Dylan Bowman y Pau Capell nos han regalado un espectáculo que tardaremos en olvidar, la doble cara de una moneda tan cruel para uno como gratificante para el otro.

El ultratrail es el deporte que, probablemente, admite la menor comparación respecto a otros. Pruebas de muchísimos kilómetros de distancia en las que se invierten horas y horas, a veces hasta días, en completarlas. Un deporte maravilloso en el que, durante esas horas, es posible pasar del cielo al infierno varias veces. Sin duda, por eso nos apasiona. El Ultra Trail Monte Fuji ha reunido todos los ingredientes de épica que hacen de las ultras algo tan especial. Una viaje alrededor del monte Fuji que será recordado por muchos años, un regalo  que Dylan Bowman y Pau Capell nos dieron a todos los que amamos la ultradistancia.

El Ultra Trail Monte Fuji regresaba al calendario del Ultra Trail World tras el recorte en el recorrido del 2016 y la suspensión en 2017. El cambio de fechas en busca de una meteo más favorable y la modificaciones en el recorrido eran las principales novedades de una de las ultra con más solera dentro del calendario que además anticipaba un duelo apasionante por la victoria en categorías masculina con Pau Capell, Dylan Bowman, Seth Swanson y Antoine Guillon como póker de candidatos a la victoria, sin olvidar mencionar el regreso de Sebastien Chaigneau a un Fuji siempre especial para él. Un pronóstico quizás más claro en categoría femenina donde Courtney Daulwater sobresalía entre todas.

Todo apuntaba a un duelo entre Pau Capell y Dylan Bowman, los dos corredores más en forma en la línea de salida, y así fue. El catalán impuso un ritmo fortísimo de salida, completando los primeros veinte kilómetros a un ritmo por debajo de 4’/kilómetro, que le dejó en solitario en cabeza desde el principio. Solamente Bowman resistía, aunque la distancia con Capell se iba incrementando. Cinco minutos, diez, quince… hasta llegar a la casi media hora a la altura del kilómetro 120. Todo parecía indicar que el catalán iba a conseguir su segunda victoria en el Ultra Trail World Tour este 2018, tras la de Transgrancanaria, pero sin embargo todo cambió en ese momento.

Dylan Bowman no es el corredor más explosivo ni el más mediático, pero sé es uno de los más constantes de la actualidad. Alguien capaz de mantener ritmos muy constantes y sobre todo capaz de no desfallecer ni arrojar la toalla. El kilómetro 125 fue el punto de inflexión en el que la ventaja de Pau Capell se iba reduciendo poco a poco, minuto a minuto. Fuji nos comenzaba a ofrecer la cara más apasionante de los ultras pero, a la vez la más cruel, la que se produjo a falta de seis kilómetros para la meta cuando Dylan Bowman sobrepasó a Pau para llegar a meta tras 19h21’ de competición. Pau Capell, que había liderado el Ultra Trail Monte Fuji durante 161 kilómetros, lo hacía apenas tres minutos después consiguiendo un espectacular segundo puesto que, probablemente, nunca le ha sabido a tan poco.

En categoría femenina no hubo lugar para la sorpresa y la estadounidense Courtney Daulwater dominó de principio a fin.

El Ultra Trail Monte Fuji 2018 ha sido un regalo para todos los que vivimos las ultras con pasión. Dylan Bowman y Pau Capell nos han regalado un espectáculo que tardaremos en olvidar, la doble cara de una moneda tan cruel para uno como gratificante para el otro.

 

Fotografías: Dogsorcaravan

 

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