Como una extraterrestre conquistando un planeta lejano, en el paisaje marciano del desierto de Utah, Manu Vilaseca finalizó el pasado octubre uno de los retos más extremos al que puede enfrentarse una trailrunner. No una prueba de 200 millas, no dos con apenas dos meses de diferencia, han sido tres, 640 millas en total, en el lapso de tiempo que comenzó en junio pisando tres estados: California, Washington y Utah. Lo ha hecho, además, a lo grande, con un segundo puesto que la llevó a la victoria femenina en la Triple Crown, al récord de la prueba y a la segunda posición absoluta de la general.
Un documental Elevation 0m focalizado en la última de las pruebas de la Triple Crown, la Moab 240, relata el camino de Manu Vilaseca durante los cuatro meses que la llevaron a completar la Tahoe 200, la Bigfoot 200 y la Moab 240, una historia de determinación, miedo y resistencia épica frente a desafíos físicos y psicológicos.