La Barkley Marathons más incierta

Frozen Head, en Tennessee, volverá a ser muy pronto el escenario de una atípica prueba en la que se han forjado historias que ya son leyendas del trailrunning y que año tras año convierte este pequeño rincón de Estados Unidos en el centro de todas las miradas

Una carrera cuya base de su recorrido es el que siguió un preso al fugarse de una cárcel de máxima seguridad es, de partida, poco corriente. Que el recorrido no esté marcado, que tengas que orientarte utilizando mapa y brújula y que no tenga fecha ni hora definida de inicio es más inusual todavía. Que para acreditar que se ha completado el trazado correcto de los cinco bucles que conforman las cien millas haya que arrancar la página correspondiente a tu dorsal de un libro situado en un lugar del que sólo conoces las coordenadas la hace casi imposible. Que desde 1986 sólo hayan completado las 100 millas 15 personas da idea de lo que es la Barkley Marathons.

Para muchos, Barkley no puede considerarse una carrera. Para muchos otros sólo su nombre traslada a un escenario de sufrimiento y de epopeyas, de historias que se han convertido en leyendas del trailrunning. Barkley es el lugar donde Brett Maune se reivindicó, donde Nick Hollon se convirtió en una realidad, donde Jared Campbell ha conseguido vencer en tres ocasiones. Barkley es más conocida cada año. Su leyenda traspasa las fronteras de Estados Unidos y conseguir participar en ella se está convirtiendo en objetivo de corredores de todo el mundo. En las últimas ediciones hemos podido ver a corredores como el nombrado Jared Campbell, Gary Robbins, Ty Draney, John Kelly, Jamil Coury o Benoit Laval. 2018 fue el año en el que un español participó en Barkley. Era Josep Barberillo y consiguió finalizar un bucle. En 2020 el sueño de Albert Herrero se esfumó debido a la pandemia mundial. Este año, a pesar de tener su dorsal reservado, tampoco viajará.

Todo en Barkley es una incógnita, y este año más que nunca. Sin embargo, todo apunta a que se celebrará en sus fechas habituales, un fin de semana a caballo entre los meses de marzo y abril. Una edición que se celebrará con grandes medidas sanitarias y en la que casi no habrá participación de fuera de los Estados Unidos y también destacadas ausencias. Gary Robbins y John Kelly ya han anunciado que no estarán en Frozen Head. La pandemia mundial obligó a su cancelación en 2020. Sus fechas de celebración coincidieron con el momento álgido de la expansión de contagios, lo que unido al cierre de fronteras, provocó que Lazarus Lake decidiera suspender la prueba y trasladar los 40 dorsales a 2021. Sin embargo, la incertidumbre de este 2021 impedirá que muchos de esos corredores, fundamentalmente los provenientes de fuera de Estados Unidos, puedan utilizar ese dorsal.

La mayor preocupación de Lazarus Lake en estos momentos es poder aplicar los protocolos de distanciamiento social. Nuestra compañera Neisa Condemaita, que junto a Andrew Arbuckle ha cubierto en Frozen Head las dos últimas edicions de Barkley Marathons, recuerda que en la pasada Barkley Classics sólo los corredores pudieron entrar en en parque. «Nada de equipos de apoyo, prensa, familiares o amigos. Sólo los participantes».

Si bien el distanciamiento social durante la carrera es sencillo, los corredores sólo coinciden en grupo en la salida, Lazarus Lake suprimirá todas las actividades que se realizaban en grupo. Así, no habrá visita a la prisión ni cena compartida ni ninguna otra actividad grupal.

Hace unas semanas Gary Robbins anunciaba su renuncia a participar, debido fundamentalmente a las restricciones de viaje entre Canadá y Estados Unidos. John Kelly también publicó en sus redes sociales el anuncio de su renuncia. Para él, las pruebas PCR y la cuarentana son peajes demasiado altos, en forma de tiempo que no pasaría con su familia. También, la forma en la que deberá celebrarse esta edición, no le permitiría disfrutar de la esencia de Barkley Marathons.

Lazarus se ha propuesto para esta edición volver a sus orígenes, al igual que en la última edición. Como en 2019 se recuperará el secretismo y se controlarán más si cabe las noticias que salgan de Frozen Head. Territorio Trail Media realizará una cobertura especial de Barkley Marathons en la medidas de nuestras posibilidades en la situación actual. Un trabajo complicado, porque las reglas de Lazarus Lake son muy estrictas respecto a la información que sale del parque y, además, las comunicaciones en esa zona de Tennessee son difíciles.

La fecha de la Barkley acostumbra a ser un fin de semana entre marzo y abril que sólo los que participan conocen. Sesenta minutos después del toque de corneta, cuando Lazarus enciende su cigarrillo, comienzan las sesenta horas de tiempo límite para completar los cinco bucles de 20 millas y los 20000 metros de desnivel acumulado.

Falta muy poco para la edición 2021

 

 

Barkley Marathons
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