Gama Salomon Agile. Mochilas para cualquier distancia, corredor o actividad.

En un intento por llegar a un publico más generalista, y casi  podríamos decir, mayoritario, Salomon decide dar un mayor protagonismo en su catátogo a la gama Agile, compuesta por camisetas, pantalones, mallas, chaquetas, riñoneras y también mochilas. Precisamente, de éstas últimas, es de lo que trata el artículo que tienes ante ti de El Laboratorio de Juan

 

Las mochilas Agile se escalonan en 3 medidas, con capacidades de 2, 6 y 12 litros.

Este primer precio, ocupa un vacío que quedaba por debajo de la gama Skin Pro y con ello,  vemos ampliado el rango de capacidades a un precio más asequible. De este modo, entre la gama Agile, Skin Pro y Advanced, obtenemos una amplia gama de capacidades, para satisfacer todas las necesidades, sea cual sea la distancia, tipo de corredor o actividad.

Hoy en concreto os explicaré que tal funciona la «peque» de la casa; la Agile 2.  Curiosamente los de Annecy describen la mochila como apta para «salir a correr un poco por la ciudad», y para «breves sesiones activas». Vamos a ver a continuación como este producto de 181 gramos,  puede dar mucho más de sí.

¿CÓMO ES, Y CÓMO ESTÁ DISTRIBUIDA?

Está concebida bajo el sitema Stab, es decir, enganches en 3 puntos, tipo arnés. La estructura o armazón principal se confía a la malla 3D Airmesh, que ya conocíamos de las riñoneras Agile Belt y Sensi Belt. La parte de tejido que toca la espalda  -que tenemos contacto- es la malla 3D, sin embargo, en hombros y frontal, está del revés, es decir, vemos la malla por fuera, y por dentro tenemos un suave acolchado, solución más estética que práctica, para romper una excesiva homogeneidad, y otorgarle una imagen menos aburrida visualmente. Realmente teniendo la malla 3D en la espalda es suficiente para asegurar una circulación mínima de aire y secado algo más rápido en esa zona de gran sudoración.

Una particularidad  de esta mochila es precisamente la forma de la espalda, para dejar libres los omóplatos. El tamaño es muy compacto, y la mitad superior se deja en exclusiva para el logo  de la marca y  dos tiras reflectantes en diagonal flanqueándolo. La mitad inferior, con el compartimento único, dispone de dos accesos laterales en diagonal rematado con goma interior, para que ciña bien, y no se salga absolutamente nada. Dentro tenemos un ligero mosquetón para asegurar las llaves, pero su disposición colgante, hará que las llaves queden suspendidas, causando movimientos y ruidos molestos. Me hubiese gustado tener ese mosquetón “reposando” en el fondo del bolsillo, de forma que con el material que introduzcamos, las llaves queden presionadas contra el fondo, evitando de ese modo ruidos indeseables y repetitivos. Este bolsillo si obviamente no es enorme, si nos permite llevar un equipamiento medianamente completo, dependiendo de la actividad a realizar, como explicaré más abajo.

En la parte delantera, en una posición muy acertada, tenemos los bolsillos destinados a portar los soft flask de nuevo diseño, con una única soldadura en la parte inferior (bien!!), de los que podemos beber, tan solo girando ligeramente la testa. Estos bolsillos cuentan con finas gomas de seguridad  para sujetar el soft, con unos tiradores de tamaño correcto, que a su vez son reflectantes. Este sistema de sujecion ya lo vimos en la gama Advanced Skin y S-Lab, y me parece acertado para que no se escurra el bidón a medida que se va vaciando,  pero no le veo demasiada lógica equiparlo con reflectante, cuando es una goma que siempre quedará por dentro, decidamos sujetar el soft, o no. Por lo tanto, a nivel funcional, no nos soluciona nada el hecho de que sea reflectante.

De la parte media del bolsillo -delantero- para la hidratación, (y también tomando el ejemplo de patrón de sus hermanas mayores) nace un segundo bolsillo, por encima de los soft, que si bien la capacidad por  cuestión de patrón es más limitada que  en los modelos Advanced Skin y S-Lab, nos da para mucho (siempre teniendo en cuenta el concepto de la mochila). Es significativo que esta Agile 2 disponga de esos bolsillos, y los modelos Agile 6 y Agile 12 carezcan de ellos. Curioso, y extraño.

Un detallito que me ha gustado mucho: debajo del bolsillo para el soft, en el tirante derecho, tenemos en disposición vertical una cremallera con  práctico tirador, que da acceso a un bolsillo oculto, con la misma superficie total de los dos compartimentos exteriores juntos, aunque realmente no pueda ser totalmente aprovechable, más allá de algo de dinero y documentación, por quedrar «detrás» del soft flask, y  cuando éste lo tangamos metido en su sitio, y lleno, lo que tengamos metido dicho bolsillo, lo notaremos de forma fidedigna contra el pecho. Por tanto, bolsillo práctico para cosas muy concretas y poco voluminosas.

¡EN MARCHA!

La mochila la sentimos adaptada, los bidones debido a su posición alta, hace que no percibamos rebotes molestos. De hecho, me gusta más la estabilidad de los soft en esta Agile, que en las S-Lab Sense Ultra, con un tejido muy fino para intentar contener las inercias, y una posición algo más baja. La sensación es que al quedar tan corta en el torso, parece que se nos mueve hacia arriba, y mi tendencia era a estirarla hacia abajo. Ciertamente, en lo que a ajuste se refiere, tendremos que dedicar el tiempo oportuno para equilibrar las cinchas de los lados con los 2 cierres pectorales.

Primeramente, veremos si los dos cierres pectorales están a la altura correcta, para que nos resulte cómoda abrocharla y desabrocharla. Recolocarlos en otro eslabón es una operación sencilla y rápida. Los cierres por presión son más grandes que en las Advanced Skin y Skin Pro. En los laterales, tenemos las cinchas para acabar de ajustar. Al no existir tallas, es muy posible que nos sobre una cantidad considerable de cinta, ésta puede enrollarse  cuidadosamente y meterla en un pequeño espacio donde quedará guardada, dentro del compartimento trasero principal. Buen detalle.

La comodidad me parece correcta, eso si, para distancias cortas. Quien haya tenido modelos Salomon con el sistema SensiFit, notará la diferencia, pues esas cinchas laterales, formando una V en horizontal, la acabaremos notando, ya sea por un ajuste excesivo para tener más estabilidad, o por las características propias de la rígida cincha, que resulta un tanto abrasiva. ¿Llevarla sin camiseta? No lo recomiendo, en absoluto.

Anchura de tirantes correcta, espalda media y baja cómoda, y si que pondría una nota negativa de la zona que rodea el cuello, que sube más de lo acostumbrado en Salomon, con un tejido rematando el contorno de la mochila un punto más rugoso, rígido y menos agradable al tacto,  que por ejemplo, en las Skin Pro, o Advancend Skin. Para próximas versiones revisaría el patrón, asimilándolo  en esa zona a las S-Lab Sense Ultra.

CONCLUSIONES. ¿PARA QUE PUEDO UTILIZARLA?

En mi opinión la Agile 2, da para mucho más de lo que Salomon aconseja, pues creo que es una buena opción para carreras de media distancia y maratón. No la estiraría mucho más de las 7-8 horas de uso, debido al inconveniente de las cinchas laterales que comenté anteriormente. Una lástima, pues para ultras con poco material obligatorio, como Transvulcania, Haría Extreme, etc., podría ser una excelente opción, sin tener que pasar por la S-Lab Sense de 2 litros, ahorrándonos unos euros.

Para entrenos,  salidas diarias  o de fin de semana, con material, sea la estación que sea, la recomiendo encarecidamente. Es importante tener claro que actividad hemos/queremos realizar, y escoger el material en consecuencia. Hay nulo margen para el “por si acaso”.

A su ninguneada -por la misma marca- versatilidad, hemos de sumarle el precio más económico que encontramos en la gama, con 79´99 euros y 4 colores a escoger.

PD: en las primeras lavadas, mejor hacerlo a mano, y separado, ya que suelta excesivo tinte, que podría estropear otras prendas

 

 

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