La temporada de ultratrail de 2026 encara su último gran capítulo. Después de la Western States, la Hardrock 100 y el UTMB, llega el turno de la Diagonale des Fous, la carrera que durante más de tres décadas ha sido —y sigue siendo— la referencia emocional, deportiva y cultural del ultratrail francés. Una prueba que nació en 1989, cuando el ultratrail era todavía un territorio sin cartografía, y que hoy mantiene intacta su esencia: dureza extrema, identidad local y una mística que no se compra ni se fabrica. Se vive.
Este año, la 34.ª edición llega con un atractivo especial: un recorrido profundamente modificado, una participación de primer nivel y un ambiente que, como cada octubre, promete convertir la isla de Réunion en un escenario volcánico, humano y deportivo sin comparación.
El jueves 15 de octubre a las 22:00, Ravine Blanche volverá a iluminarse con miles de frontales y con el rugido de una multitud que no entiende la Diagonal como un evento deportivo, sino como una celebración identitaria. La salida del Grand Raid es un fenómeno social: familias enteras, abuelos, niños, turistas, corredores locales, todos mezclados en una marea que vibra al unísono.
Entre los corredores que tomarán la salida destacan nombres que no estuvieron en Chamonix a finales de agosto y que han decidido que su gran objetivo de final de temporada sea Réunion: Tom Evans, Ruth Croft, Jean‑Philippe Tschumi, Marianne Hogan y Manon Bohard. Un cartel que refuerza el carácter competitivo de una edición que presenta 180 kilómetros y 10.200 metros de desnivel positivo, ligeramente más larga que la de 2025.
El nuevo trazado introduce cambios de calado:
- Tras Mare à Boue, la ruta se dirige a Kerveguen.
- Ascenso hacia Caverne Dufour y Cap Anglais.
- Paso por el refugio Bélouve.
- Descenso a Hell‑Bourg, en el Cirque de Salazie.
Los daños provocados por deslizamientos de tierra y por el ciclón Garance han obligado a ajustar varios sectores. La subida por Colorado se sustituye por la de Vigie, y desde Salazie la carrera se adentra en Mafate, el corazón salvaje de la isla, antes de retomar el camino hacia Maïdo, La Possession, Grande Chaloupe y la llegada al Stade de la Redoute en Saint‑Denis.
Es una Diagonal distinta, que rompe referencias históricas y obliga incluso a los veteranos a reaprender la isla. Una Diagonal que vuelve a demostrar que, en Réunion, la montaña manda.
Mucho antes de que Catherine y Michel Poletti imaginaran el UTMB, mucho antes de que el ultratrail se convirtiera en un fenómeno global, Réunion ya corría cien millas. El Grand Raid nació en 1989, cuando el deporte aún no tenía la estructura mediática ni comercial actual. Desde entonces, la Diagonale ha sido considerada en Francia como la carrera, por encima incluso del UTMB, gracias a su arraigo local y a la ausencia de mercantilización.
Durante años, el trazado clásico fue de 164 kilómetros y casi 10.000 metros de desnivel, con un límite de 63 horas. Un recorrido extremo que consolidó la reputación de la prueba como una de las más duras del mundo.
La clave del Grand Raid es su pueblo. La unión entre los habitantes de Réunion y la Diagonale es absoluta. Cada reuniense siente la carrera como propia. No sólo abarrotan las calles de Saint‑Pierre y Saint‑Denis: también llenan los senderos, los avituallamientos, los cruces, los balcones de los pueblos perdidos en la montaña.
Los voluntarios son legión. Los corredores reciben ayuda desde que bajan del avión. La isla entera se convierte en un gigantesco equipo de apoyo.
La organización, con más de tres décadas de experiencia, mantiene un nivel logístico sobresaliente. El crecimiento del evento ha sido notable, pero la estructura sigue funcionando con precisión. Sistemas como el código de barras en las bolsas de vida ilustran el grado de control operativo.
La Diagonale des Fous continúa siendo uno de los eventos de ultratrail con mayor seguimiento en Francia, incluyendo medios generalistas. Su impacto cultural y deportivo la sitúa fuera de cualquier circuito comercial. Réunion no necesita etiquetas externas: su carrera es suficientemente grande por sí misma.
La edición de 2026, con un recorrido renovado y una participación de alto nivel, refuerza esa idea. La Diagonal sigue evolucionando, pero mantiene intacto aquello que la hace única.