Asics Fujitrabuco 8 Vs. FujiTrabuco Lyte. Alter ego

La saga Trabuco llega a su octava versión. Paralelamente nace la FujiTrabuco Lyte. ¿Podemos intuir pues, un duelo fraticida? Juan González nos da los detalles de ambos modelos En absoluto, estos dos modelos se complementan a la perfección, y están destinados a dos usuarios con necesidades claramente diferenciadas.

Buena, y necesaria maniobra de Asics para agrandar más su oferta en la montaña. Una oferta que en mi opinión siempre ha pecado de pobre, cosa que han decidido enmendar. Si a la anterior FujiTrabuco 7 se le sumó la FujiTrabuco Pro, en 2020 la octava versión  viene casi de forma simultánea acompañada del modelo Lyte. Veamos si tienen algún nexo de unión, repasando ambos modelos.

FUJITRABUCO 8. Pequeños retoques aquí, y allá.

Realmente, en este modelo, los cambios son discretos respecto a la anterior versión. El upper eso si, tiene ahora un aspecto más actual. Siempre pensé que la anterior Trabuco 7 era demasiado plasticosa, e incluso, tenía un aspecto un tanto anacrónico, con demasiado plástico y mucha costura a la vista. Ahora, sigue estando perfectamente reforzado, pero la imagen va más en consonancia con los diseños actuales.

La zona media tiene un recubrimiento encolado de aspecto siliconado que proporciona sujeción y protección, evidentemente. Ligero cambio en la configuración de la cordonera, que sigue penalizando al clavarse la zona semi-rígida del primer ojal (abajo) al flexionar la zapatilla (fase de impulso y despegue). Recolocando algo más arriba ese ojal, y suavizando la curvatura de la pieza que rodea ese primer ojal, podría quedar resuelto el problema. Algún retoque más en zona de talón a nivel estético, y en general, muchas menos costuras. Bien.

Suela y mediasuela se mantienen idénticas, mismos perfiles, mismos compuestos. Y mejor así, ya que la solvencia del Asicsgrip es demostrable. Este compuesto, del que reconozco que desconfiaba originalmente, me ha parecido de lo mejor que he probado en las últimas fechas. Por fin alguien puede mirar de frente al Continental de Adidas, y plantar cara al todopoderoso Vibram.

Y es que no todo radica en el compuesto, el diseño de la suela tiene muchísimo que ver. El escarpado taqueado me recuerda a un velociraptor. Las garras son prominentes, grandes. No es la zapatilla quien debe temer a terreno, sino más bien al contrario. El excepcional diseño con tacos alternos da la talla al 100%. Si le damos la vuelta a la zapatilla y miramos la suela, vemos 6 filas en la zona de metatarsos. Pues bien, si empezamos por la izquierda, veremos que la fila 1, 3 y 5 los tacos favorecen la tracción en subida. En cuanto a las filas 2, 4 y 6 están invertidos, favoreciendo la retención. Me parece del todo acertado, pero es que además, sobre el terreno resulta del todo eficiente.

La mediasuela también merece elogios, y es que tanto los perfiles, como la doble densidad me parecen grandes aciertos. Hereda el sistema DuoMax de los modelos de asfalto para pronación  (Kayano y gama GT), lo que la hace más cómoda y esencialmente efectiva. Si tenemos en cuenta que este modelo está destinado a la larga distancia, tiene totalmente justificado ese sistema de soporte.

Otra virtud de la mediasuela con ese doble compuesto, es la estabilidad, pues tendremos la sensación de llevar una apisonadora y que pisemos donde pisemos, lo haremos de forma segura. Cuenta así mismo con placa anti-rocas, lo que aumenta esa percepción de que podemos aterrizar donde queramos. Con esta zapatilla noto que no he de estar tan pendiente de la trazada, permite correcciones, y errores que ni siquiera pagamos.  Esto es algo que agradezco pues bajar no es mi punto fuerte, y si la zapatilla me proporciona seguridad, y veo que puedo “delegar” algo en ella, me da tranquilidad, ergo mayor diversión, y menos tensión.

FUJITRABUCO LYTE.

Interesante maniobra de Asics para posicionarse en el mercado europeo con este modelo, en un segmento en que se quedaba claramente descolgada, ya que en la gama, o te ibas a la Trabuco, y a la Sonoma, de gama muy inferior. Esta Lyte, además de la versión Pro, y la Sky que llegará en la segunda mitad de 2020, complementan el catálogo que ahora si, quedará bien estructurado.

Suela y mediasuela, valor seguro. Aquí no se la han querido jugar, si la Trabuco 8 está funcionando bien, nada mejor que implementar el mismo compuesto en esta zapatilla para distancia más corta, pero que ofrece una comodidad y amortiguación extraordinaria.

El taqueado es menos complejo que el que encontramos en su hermana mayor. En este caso, unas «Y» direccionales son las encargadas de desarrollar la tarea de tracción y retención. El binomio taco-compuesto se entiende a la perfección, con lo que tenemos una zapatilla que pese a no ser la más ligera de su segmento, es realmente disfrutona.

La mediasuela en FlyteFoam de 56 grados me ha parecido suave, y a pesar de no tener protección antirrocas, sus perfiles un tanto generosos -para ser una zapatilla rápida-, ofrecen un buen equilibrio entre protección y estabilidad. El tacto en la zona de metatarsos me ha encantado, pues se muestra algo más suave que su competencia (por ejemplo, Salomon Sense 4/PRO).

En marcha, y en gran variedad de terreno y distancia, no he notado a faltar amortiguación en ningún momento. Invita a rodar alegre, aunque si relentizamos nuestro ritmo, no va a penalizar en comodidad. Otras zapatillas que buscan de forma más exhaustiva la performance, si nuestro ritmo se frena, no resultan tan cómodas

El upper ofrece más de lo que parece. Luce un aspecto un tanto Gaudiniano gracias a esa impresión estética que salpica todo el contorno (una estética que recuerda a las obras del famoso arquitecto), ayudando al consistente logo de la marca a dar soporte en la zona media. La puntera tiene un refuerzo consistente, sin ser aparatoso, y el contrafuerte de la zona talonar proporciona una sujeción firme. Los acolchados son menos prominentes que en la Trabuco 8, pero no se ha escatimado en comodidad, tratando de buscar un peso bajo, a pesar de que visualmente no parece una zapatilla especialmente ligera. Creo que el equilibrio que se ha encontrado es elevadísimo.

Una cordonera muy bien ideada, nos permite tener el pie bien sujeto, pero ofreciendo un alto grado de confort, pues en la zona media, se han espaciado más los ojales o pasadores, para que el cruce de los cordones quede más abierto, de modo que deja más espacio a los posibles cambios de volumen del pie, a causa de la dilatación.

Una ligera plantilla microperforada, completa un conjunto donde la palabra EQUILIBRIO está siempre presente.

En conclusión, una zapatilla que la marca aconseja para ritmos por debajo de 4 minutos el kilómetro y pesos inferiores a los 80 kgs. Un modelo para sentir el terreno, pero sin ser incómoda, para altas velocidades con seguridad y estabilidad. Sin duda, una de sus mayores virtudes es el dinamismo, y un compuesto de suela que funciona sobre cualquier superficie, pero sobre todo, que nos da seguridad en mojado, ya sea granito, o losas de pizarra.

Fujitrabuco 8 y Fujitrabuco Lyte, dos plantemientos diferentes, en los que algunas soluciones son manifiestamente comunes. Dos zapatillas para dos públicos -a priori- diferentes, pero que se pueden complementar a las mil maravillas, teniendo la más ligera de las dos para el día a día (o carreras rápidas), y la más contundente para esas carreras largas, o entrenos exigentes en distancia y horas de actividad.

DATOS:
FUJITRABUCO: drop 8 (12/20). 361 gramos en 44’5 europeo. PRECIO: 140€
FUJITRABUCO LYTE: drop 4 (14/18), 279 gramos en 44’5 europeo. PRECIO: 130€.

 

Texto: Juan González – El Laboratorio de Juan

 

AsicsEl Laboratorio de Juan
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