Salva Rambla, una aventura asiática

No tengáis miedo si os comentan en los breafings que los monos se pueden llevar las marcas o que los agricultores locales las han cambiado de sitio, no os desesperéis si los voluntarios no hablan inglés y no saben indicaros el camino correcto, no decaigáis cuando estéis perdidos en la selva.

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Texto y entrevista: Iker Martín

Hola, soy Salva Rambla y voy a contaros una historia. Se acercaba mi 30 aniversario como runner y estaba buscando celebrarlo por todo lo alto, atrás quedaban muchos años dedicándome al campo a través, a los obstáculos y en estos últimos a las carreras de montaña. A eso se añadía que soñaba con un gran viaje lleno de aventuras, cuando de repente, encontré en internet un circuito de trail en Asia, continente que nunca había visitado. Así que tras un año preparando este proyecto por fin iba a enfrentarme al Asia Trail Master.

Abrochaos bien las zapatillas porque recorreremos países exóticos, descubriremos nuevas culturas y religiones y viviremos aventuras apasionantes, ¿estáis preparados? Pues poned el crono a cero que empezamos.

¿Cuánto tiempo has estado por el sudeste asiático? Vimos que tenías el pasaporte casi lleno, ¿cuántos países has recorrido? ¿Elegiste los destinos por las carreras o por los sitios donde se desarrollaban?
La aventura duró cuatro meses y medio en los que recorrimos 9 países, elegí las carreras que se ajustaban a un recorrido lógico para visitar el sudeste asiático, de este modo nos desplazamos a Indonesia, Tailandia, Laos, Singapur y con la última carrera a Japón. Entre carrera y carrera visitamos Camboya, Vietnam, Malasia y Filipinas. En Camboya no podíamos dejar de ver Angkor Wat. En Vietnam, tuve la oportunidad de entrenar con un grupo de chicos de la selección vietnamita en Sapa a 1500 m de altura. En Malasia, fui a la selva más antigua del mundo y visité sus maravillosas islas. Y por último Filipinas, dónde tuve la oportunidad de disfrutar de sus playas y de las montañas de Manila, de la mano del organizador de la carrera Cordillera Mountain, carrera que no he podido correr por la fecha, pero he estado entrenando el recorrido y es realmente espectacular.

De todos ellos, con cual te quedas, desde el punto de vista de turismo y desde el punto de vista de carreras.
La gente siempre me pregunta que es lo que más me gustó y nunca sé que contestar, porque me quedo con la comida callejera de Indonesia y sus volcanes, los templos de Tailandia y la vida de sus calles, las frondosas selvas de Laos y su autenticidad y las playas de Malasia y Filipinas. Me gusta el caos de Yakarta y Hanoi pero también el orden de Singapur y Tokio. Como runner tampoco podría decantarme por una carrera en concreto, son todas diferentes, más o menos técnicas, más o menos corribles, con terrenos de todo tipo y diferentes distancias, pero todas con un denominador común: el calor, la humedad y la falta de organización, lo que muchas veces se convertía en esa aventura que estaba buscando. He de decir que Japón fue la excepción, frio, organización extrema y un material obligatorio que incluía hasta un wc portátil y un manual del perfecto runner, realmente toda una experiencia con un recorrido de 10 lleno de senderos y toboganes de esos que nos gustan a todos y unas vistas impresionantes, una pena que fuera la última carrera y llegara con las baterías fundidas.

¿Cómo han sido este tiempo allí? ¿Cómo era un poco el día a día? ¿Entrenabas, trabajabas, solo estabas por el hecho de las carreras?
Entre una carrera y otra solo había dos o tres semanas de diferencia, tiempo muy justo para intentar recuperarme, hacer todo el turismo posible y desplazarme al siguiente país. Las carreras eran auténticas odiseas de entre 70 y 100 kilómetros así que entre medio, mucho rodaje para recuperar, sesiones de bicicleta, estiramientos, trekkings y sobre todo curar las ampollas de los pies producidas por el exceso de humedad y calor.

En Territorio Trail hemos hablado en varias ocasiones de correr en asía, más en concreto en el sudeste asiático. ¿Cómo describirías las carreras? ¿Y los corredores locales?
El Trail en el sudeste asiático está subiendo como la espuma y ya son muchos los atletas que se animan a iniciarse o que se pasan de la maratón de asfalto al Trail. Los corredores locales están acostumbrados tanto a esos niveles de humedad y calor extrema, como a correr por la jungla, lo que hacía que en las zonas técnicas fueran muy competitivos. Algunas de las marcas más conocidas del mundo del Trail están empezando a patrocinar corredores y eventos, se prevé una rápida evolución del Trail por todo el Sudeste Asiático.

Suponemos que estar todo este tiempo por allí, aunque sea más barato que en España, te ha supuesto un desembolso. Te costeabas la estancia con los premios o has tenido ayudas.
Tenía calculado un presupuesto de 15€ por día aparte, de los vuelos y un buen seguro, estuve un año trabajando duro y ahorrando para poder llevarlo a cabo. El material necesario para la aventura, en gran parte, me lo proporcionaron mis patrocinadores, las inscripciones me las consiguió el circuito y tuve la suerte de ganar algún premio económicos en alguna carrera. El hecho de tener un presupuesto ajustado me obligó, en muchas ocasiones, a alejarme de los lugares más turísticos y tener que viajar en transportes locales, que como ya sabréis es la mejor manera de conocer su día a día.

El año que viene vamos a organizar un viaje para visitar Tailandia desde el punto de vista del Trail y acudir al ultra trail del Angkor en Camboya. ¿Se lo recomiendas a nuestros lectores como experiencia de turismo y trail?
Como runner es una experiencia inolvidable que recomiendo totalmente. Como turista y enamorado de los viajes, el Sudeste Asiático no me defraudó, aunque en mi opinión algunas zonas se han convertido en auténticos parques de atracciones y han perdido su encanto. Como ya he mencionado anteriormente gastronomía, cultura, religión y paisajes no dejan de sorprenderte en todo momento y hacen que los días se pasen demasiado rápido. Sabía que finalizar un circuito anual en solo 4 meses iba a ser duro, pero estaba equivocado, fue mucho más que duro. Carreras eternas, desplazamientos largos y una alimentación no adecuada para competir, hicieron que la cosa se fuera poniendo cuesta arriba cada vez más, pero por suerte los resultados acompañaban y eso me iba animando.

¿Qué os ha parecido compañeros? Espero que estéis pensando en probar suerte vosotros también en el ATM algún día. No tengáis miedo si os comentan en los breafings que los monos se pueden llevar las marcas o que los agricultores locales las han cambiado de sitio, no os desesperéis si los voluntarios no hablan inglés y no saben indicaros el camino correcto, no decaigáis cuando estéis perdidos en la selva y todos los insectos quieran picaros, ni os pongáis nerviosos si no aparece vuestro dorsal, como dicen allí al final todo se acaba solucionando.

Si quieres ver las imágenes de esta aventura de Salva Rambla puedes seguirle en Instagram: @salvarambla

 

 

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