Carreras por etapas. Experiencia de vida.

Si contamos con organizaciones experimentadas, con recorridos sobresalientes, con alternativas suficientes, con productos de verdadera calidad ¿por qué no vamos a dar la oportunidad al desarrollo de este formato? Iván Palero aporta su visión sobre el momento de las pruebas por etapas en España.

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Por Iván Palero
Iván Palero es Monitor Nacional de Atletismo y Técnico de Senderos.
Colaborador de Territorio Trail Media, puedes seguirle en su Twitter @cabesc

 

Vivimos un momento en que la barrera de la distancia de maratón quedó en el pasado, tanto en el asfalto como en trail. Vivimos un momento en que la ultradistancia ya no son 50 ó 60 kilómetros. Vivimos un momento en que somos capaces de convertir esa disciplina en inmensidades kilométricas como las desarrolladas en Badwater, Tor des Geants o Goldsteig Ultra Race. Pero no todos tenemos las condiciones para afrontar este tipo de pruebas y no nos referimos solo al kilometraje, hablamos de días completos sin dormir, gestionando el sueño o nuestro estómago, gestionando un cansancio entrenado, atendiendo a las señales que nos manda nuestro cuerpo.

Hoy, 2018, está encima de la mesa un formato de prueba que plantea varios hitos al tiempo y que tienen que ver en parte con lo descrito anteriormente. Las carreras por etapas. No hay duda que permiten poner en valor una serie de elementos intrínsecos a su propio desarrollo como son la convivencia o el compañerismo que ligan a la perfección con el desarrollo del conocimiento personal, del cuerpo y de la mente y esas gestiones entre ambas: sueño, cansancio, alimentación, valores en elección del material, gestión de las expectativas …

Es cierto que hace aproximadamente tres o cuatro años era muy duro a nivel organizativo vender una prueba por etapas. Ya no solo de cara a las instituciones puesto que independientemente de la ayuda pública se hace necesaria una serie de papeleo administrativo con el que la prueba debe echarse a rodar: permisos y autorizaciones de consejerías diversas o corporaciones implicadas, sino también por la falta de “vamos a vivir la experiencia” por parte de los corredores. Si a este arduo trabajo le añadíamos una inscripción realmente cara, la ecuación era inevitable: carreras suspendidas, ediciones limitadas, organizadores quemados, corredores sin motivación …

¿Qué ha cambiado? Pues realmente nada y todo. Sabemos a ciencia cierta que los trámites obligatorios y necesarios para el desarrollo de una prueba por etapas se han multiplicado en los últimos tiempos, incluso en varios cardinales si la misma se desarrolla en varias provincias o comunidades autónomas. Los permisos ya no dependen de un único ente y el trail está encima de la mesa de las administraciones que en base al desarrollo de su actividad ven una fuente de peligro o ingreso. Así las cosas “montar una carrera por etapas” no se ha convertido en un elemento fácil de plantear por parte de las organizaciones.

Por otro lado tenemos los precios, aquí no hay vuelta atrás, las inscripciones de las carreras por etapas no son baratas si observamos su precio, pero, debemos valorar en la misma medida en que lo hacemos con otro tipo de pruebas si ciertamente el retorno de la inversión resulta adecuado. Podemos hacer un cálculo sencillo: si una carrera popular típica de 10 kilómetros, que se desarrolla por una ciudad media española tipo Ciudad Real, cuesta 10€, o lo que es lo mismo 1€/km, ¿cuánto debería costar una prueba de 250 kms que se desarrolla en el entorno natural (aquí están los permisos), en la que te dan de desayunar, comer y cenar durante al menos 3 días, te dan alojamiento, trasladan tus pertenencias, montan y desmontan salida y meta tantas veces como en días transcurra la carrera, gestionan logística y de personal para facilitar tus traslados, realizan actividades paralelas y sobre todo: se desviven para que tengas una experiencia de vida única? A mi incluso ya me va pareciendo barato ¿a ti?

Como decíamos al principio, las carreras por etapas están hoy encima de la mesa debido al empuje sin límites de las organizaciones, a pesar de las trabas de las administraciones y al que se le ha sumado el respaldo unánime de los participantes. La proyección de las carreras por etapas se ha multiplicado al mismo ritmo que lo ha hecho la profesionalización de sus organizaciones, no es difícil destacar que existe un movimiento unidireccional hacia el trabajo bien hecho, un denominador común que por lo general lleva al éxito.

Si contamos con organizaciones experimentadas, con recorridos sobresalientes, con alternativas suficientes, con productos de verdadera calidad ¿por qué no vamos a dar la oportunidad al desarrollo de este formato? Aquí os dejamos algunas fechas con las pruebas más importantes de nuestra geografía para que puedas disfrutar de una oportunidad única de tener una experiencia de vida:

La Leyenda Trail 25, 26 y 27 de mayo 2018
Riaño Trail Run 15, 16 y 17 de junio 2018
Pirineos FIT 3 a 8 de julio 2018
Pyrenees Stage Run 2 a 8 septiembre 2018
Ultra Sanabria by Stages 5, 6 y 7 octubre 2018
Trashumantrail 11 a 14 octubre 2018
Eurafrica Trail 30 octubre a 4 noviembre 2018
MDS Fuerteventura Sin fecha confirmada
3 días Ibiza Trail Sin fecha confirmada

 

 

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